Relatoría taller de Crónica 18 de abril de 2009
Por: Eduardo Esguerra
Lugar: Biblioteca Virgilio Barco
En esta oportunidad, vuelve Cristian con su cumplimiento y arranca la sesión a las 8:30, como estaba previsto.
Previamente habíamos leído “El Revolucionario” perfil de Chávez realizado por Jon Lee Anderson y publicado en la revista Gatopardo hacia 2001. Y, “El arte de dibujar con palabras a una persona”, de Danilo Moreno Hernández, tema central del Taller de Perfiles con Anderson, realizado en Buenos Aires entre el 5 y el 9 de diciembre de 2005.
Para quienes no lo han leído, en este último texto se diseminan todas las fibras para realizar el perfil de un personaje al estilo del norteamericano Anderson. “El perfil busca iluminar un lugar recóndito del personaje, busca develar lo que no se sabía y las contradicciones internas, ese lado de tinieblas que no se narró, sobre todo cuando se trata de una persona con cargo público o de poder, por la responsabilidad que eso conlleva”, enfatiza el documento. El texto escudriña eficazmente lo que significa el perfil como un género literario con personalidad propia y presenta a Anderson como uno de los exponentes más representativos en esto de construir perfiles, como lo hizo cuando escribió la biografía del “Che”, o cuando perfiló a Chávez, a Fidel o a Gabo. Enfatiza en la estructura, el tono y el ritmo, la arquitectura sobre la que se edifica un buen perfil. Aquí, Cristian vuelve a hacer referencia al “Tino”, poniendo como ejemplo los cambios de ritmo que imprimía a sus jugadas; “de esa misma forma, un buen perfil debe contener emoción y cambios de ritmo sorprendentes”, nos explica. “En eso, Anderson es un maestro.”
…“La vida del perfilado se construye a través de escenas en movimiento…”
En fin, hay que leerlo, los que no han tenido la oportunidad.
Cristian lee en voz alta el completo y extenso perfil de “El Revolucionario”, y de entrada es categórico en su observación referente al primer bloque de texto. Es evidente que Anderson, de una vez, catapulta a Chávez tildándolo de loco, pues inicia con la entrevista al doctor Chirinos en la clínica psiquiátrica donde acude el presidente venelozano. Esas son las argucias que utilizan quienes elaboran perfiles, pues van directamente a donde quieren ir, para magnificar o destruir al perfilado, según sea el caso.
Se resalta en el perfil de Chávez, las comparaciones de éste con el libertador Simón Bolívar: “Chávez es mestizo, como lo fue el propio Simón Bolívar...” Y, aparecen recurrentemente referencias a la situación política y económica de Venezuela y de la región, y la relación del mandatario con sus países vecinos y con los Estados Unidos.
Cristian hace notar varias veces, en medio de la lectura, las diferencias de estilo entre Anderson y Kapuchinski, éste último amigo de las metáforas y ricas descripciones, mientras que el primero parrafea, sorprende, frena; es un artista en el manejo de los párrafos bloques de texto y cambios de ritmo, pero, como sucede con la mayoría de los periodistas y escritores norteamericanos, es corto en el empleo de alegorías.
En conclusión, las dos lecturas se constituyen en materia prima para que los talleristas exploremos y elaboremos un perfil al estilo de Jon Lee Anderson, tarea para la sesión del 25 de abril.
Relatoría
Taller del 04 de abril
Por Carlos Augusto Rojas G.
El taller del 4 de abril espera para dar su inicio la llegada de un libro que, por su calidad en contenidos, compensó la espera. La reunión en su etapa inicial se concentró en dos de los factores que podrían sumarse para la ejecución de una buena crónica: Las entrevistas y los corridos. Una vez establecidos estos dos elementos primarios se volvió al todo y, antes de entrar a una ronda interdisciplinaria de sugerencias y aclaraciones de los escritos de algunos de los asistentes al taller, Cristian Valencia leyó las crónicas que se establecieron como preparatorias para esa sesión que, como en las dos sesiones anteriores, se realizó sin novedad en la sala de música de la biblioteca Virgilio Barco de 8:30 a.m. a 1:30 p.m.
La Entrevista
“Las grandes entrevistas de la historia (1859-1992)”, es una reunión de brillantes escritos solucionadores del conflicto entrevista-entrevistado siempre a favor del entrevistador. Su autor, Silvester Christopher, introduce a los interesados en un profundo análisis de la historia del periodismo y sus ramificaciones ubicadas geográficamente (por una conclusión, porque no se alcanzó a leer toda) en Estados Unidos, para luego entrar de lleno en el tema de las entrevistas y consignar en el texto las que a su modo de ver fueron las más importantes y representativas del género en el periodo de tiempo consignado en el título.
Después de leer tres entrevistas, resaltaron por sí solas las dos características principales que pueden ser constructoras efectivas de una buena crónica. Por un lado, el periodismo no es un resultado instantáneo, es decir, no se comporta como una fotografía o una captura instantánea. Como si lo pueden hacer una grabación de audio o un video. Esto solo puede llevar a la inexactitud de las narraciones o, para el caso particular de la crónica, a una descripción fantástica e irreal de personajes y situaciones.
Un segundo factor, no menos importante que el primero, se basa en las conveniencias que puede manejar un entrevistador. Se puede ser conveniente sin necesidad de alterar la fuente primaria (la entrevista). Pero resaltar y desvanecer actitudes o ademanes sujetos a una respuesta, o generar en el lector un punto de vista radical a favor o en contra del entrevistado podría descalificar la misma entrevista sin necesidad de alterarla en lo mínimo.
Los Corridos
En cantos populares ha viajado por México desde tiempos anteriores a la independencia, la noticia. Asesinatos, revoluciones y hasta informes de grandes familias se han trasteado con estos cantos que se estructuraron en jocosas rimas y alegres trovas.
¿Cuánta información podría estar consignada en estas autóctonas reseñas?
Fue la pregunta planteada por Cristian Valencia impulsado por la preocupación que deja el pensar que no existen trabajos compilatorios de este género porque no se considera serio o verídico. Algo para no entender porque en el análisis previo que se hizo de los corridos, se llegó a concluir que las rítmicas y entretenidas formas con las que están hechos, llenan de pintorescas comparaciones la síntesis de la información que en su función primaria se encargan de llevar. Un aspecto más para tener en cuenta para nuestros futuros escritos.
Taller de crónica
Las crónicas aprobadas, publicadas y hasta publicitadas, son la mejor guía para la formación del cronista. Como ejercicio educativo, se leyeron crónicas de Roberto Arlt y de Rodolfo Walsh; notables cronistas argentinos en ningún modo comparables. Con base en estas lecturas se hizo de nuevo evidente una gran diferencia en estructuras, formas e intenciones entre los escritos que están trabajando los asistentes y las crónicas que se han estado “trabajando” en las distintas sesiones.
Como final de esta relatoría, concluiré a grandes rasgos los complementos que fueron sugeridos por los lectores y el consejo de redacción a las tres nuevas crónicas que fueron presentadas para evaluación por tres de los asistentes:
-Una crónica debe incluir un proceso investigativo y un manejo exacto de la información, se podría entonces exagerar descripciones de lugares o de personas pero nunca se debe moldear u obviar la información necesaria que exige, como mínimo establecido, la narración de la historia.
-Es importante completar las historias e identificar esos puntos que podrían ser llamativos para el lector. Esas partes entretienen y dan rumbo al verdadero interés, ese interés que debe despertar un escritor.
-Finalmente, es importante asociar el ritmo a la escritura. Se deben evitar rupturas bruscas, finales precipitados y pausa largas. Otro de esos ganchos que atrapa al lector sin la posibilidad de abandonarlo es que el escrito maneje un ritmo planeado.
Relatoría taller de Crónica 28 de marzo de 2009
Lugar: Biblioteca Virgilio Barco
En la mañana conversamos sobre la diferencia entre crónica y reportaje. Como ejemplo, Cristian leyó dos textos de Álvaro Sierra sobre Rusia.
¿Conclusiones? La crónica se deja tratar con mayor subjetividad: cuenta la mirada sincera del cronista, y en el reportaje importa el dato, el hecho, la cifra. En la crónica se da importancia al personaje, a la escena –que no al hecho-, al retrato de una situación…
En fin, discrepo un poco de esa división tan tajante que se hace, pero bueno.
El primer texto de Sierra –reportaje- era sobre un mar que se seca (…). Y el segundo -crónica-, un excelente retrato sobre la forma en que se sortea la escasez con una bolsa en la mano en una ciudad rusa (le pido que me recuerde cuál). Y es excelente porque empieza con la confusión del cronista al ver a los ciudadanos portando la bolsita para arriba, para abajo: no entiende para qué diablos sirve… y termina con Álvaro Sierra asido a su propia bolsa comprobando, con la práctica, su función.
Después del receso discutimos los temas a trabajar en las crónicas. Uno por uno, los nuevos iban vendiéndose a los miembros del concejo de redacción: dos hombres, dos mujeres, que se me antojaron como inamovibles y duros editores, pero que se fueron ablandando al comprobar que había suficiente material para amasar buenas historias. Algunos no pudimos seducir al concejo, espero que nuestros textos conquisten sus corazones.
Quiero destacar un par de temas que resultaron atractivos para nuestros los miembros del concejo y los asistentes al taller:
Nuestro amigo, el publicista, supo que más que lectores, somos unos morbosos. La gerontofilia, la necrofilia y las otras filias, sólo nombrándolas, conquistaron al público. Aún no sabemos si el publicista hará observación participante.
El otro tema atractivo llegó sin querer queriendo. Un joven redactor de la sección Bogotá de El Tiempo, y estudiante de la Universidad del Rosario, quiso convencer al concejo con una posible investigación sobre la rehabilitación de un indigente. La respuesta fue contundente: de eso ya se ha escrito, es muy aburrido, yo no leería eso… pero la cosa cambió cuando el muchacho dijo: “es que el personaje que tengo fue escolta de Pablo Escobar”. “Pues cuenta la historia de ese escolta y ahí le metes la rehabilitación”, dijo Cristian. Punto. Tema aprobado.
Una vez discutidos los temas, nuestro profesor habló de lo que se viene para el próximo sábado: Hunter S. Thompson, Gay Talese, entre otros, aderezados con algunos de los mejores cronistas del sur y del centro de América. Valdría la pena leer crónicas de Cristian, ¿cierto?
Por Gustavo Gómez Martínez. Estudiante de Sociología, Universidad Nacional.
Relatoría taller de Crónica 21 de marzo de 2009
PRIMERA RELATORÍA TALLER DE CRÓNICA RENATA BOGOTÁ 2009
“Carlitos tú vas a hacer la primera relatoría”. Con esas palabras Cristian Valencia, director del taller de crónica, me otorgó la responsabilidad de escribir lo que aconteció en la sesión inicial. De una u otra manera ser relator significa asumir un papel de cronista y, en ese orden de ideas, me corresponde ahora dar a conocer los pormenores de lo que sucedió el sábado 21 de marzo a las 8: 30 de la mañana en el Auditorio de música de la biblioteca Virgilio Barco.
Previamente las directivas de RENATA habían lanzado una convocatoria para los interesados en los talleres de cuento, novela, crónica; y entre quienes enviaron sus textos de acuerdo con alguno de los anteriores géneros literarios- junto con su hoja de vida- se realizó la selección. Desde noviembre de 2007 Cristian Valencia (escritor y actual columnista del periódico EL TIEMPO) ha dirigido el de crónica en Bogotá y varias personas hemos seguido ese proceso; ahora, en esta nueva etapa, se han sumado nuevos participantes.
Cristian leyó el programa que va a desarrollar todos los sábados hasta septiembre del presente año. Por mayoría aceptamos permanecer en la biblioteca Virgilio Barco, así como mantener y respetar el horario de 8:30 de la mañana a 1 de la tarde. También comentó que el desafío es que cada uno de nosotros tenga al final un libro de diez crónicas aproximadamente. De nuevo hubo acuerdo entre los asistentes y quedamos comprometidos en lograr dicho propósito. Finalmente Cristian nos habló de la posibilidad de invitar a algunos personajes del mundo de la escritura y destacó a Alejandro Santos (director de la revista Semana), a Daniel Samper Ospina (Director de la Revista Soho), a Jorge Pinzón (Director de la revista Cartel Urbano), José Noé Ochoa (columnista de EL TIEMPO) entre otros.
Una vez planteadas las reglas de juego enseguida vinieron las presentaciones de los asistentes. Y, posteriormente, Cristian propuso conformar un comité de redacción. La idea es que dicho comité se rote en un determinado tiempo para que la mayoría tenga la oportunidad de participar en él y se encargará de opinar acerca de los escritos que, cada semana, hagan llegar los participantes de acuerdo con los temas que previamente han escogido individualmente. Se leerán dos textos por sesión. El primer comité de redacción quedó así:
Cristian Valencia
Alejandro Monroy
Fabio Parra
David Herrera
Carolina Mila
Cristal Villanueva.
Acto seguido se procedió a la elección de los temas (En la parte final de este documento se incluye la lista de asistentes y los temas elegidos).
Finalmente Cristian leyó algunos de los párrafos que inician los textos enviados a la convocatoria de RENATA por los seleccionados. Concluyó que ese primer párrafo de una crónica no se puede perder tiempo.
LISTA SISTENTES AL TALLER DE CRÓNICA DE BOGOTÁ 2009
Yolanda Jiménez. Sicóloga y actriz de teatro. Tema: (pendiente)
María Helena Rincón. Colabora con el periódico de la ETB. Tema: Exclusión.
David Herrera. Negocios Internacionales y guionista de teatro. Tema: (pendiente)
Edith Sánchez. Ha participado en varios talleres de escritura y obtuvo menciones en concursos de cuento. Tema: Artistas fenomenales.
Cristal Villanueva. Comunicadora Social. Tema: (pendiente).
Diego Alejandro Labrador. Enfermero. Trabaja con Biblioamigos. Tema: Suicidio en los escritores María Mercedes Carranza, Andrés Caicedo, José sunción Silva
Lilia Carvajal. Correctora de textos. Tema: Reinsertados. Mi primer muerto.
Gabriel Umaña. Comunicador Social. Tema: Soledad en las mujeres de distintas tribus urbanas.
Laura Agudelo. Comunicadora Social.Tema: Costureras Bosa.
Fabio Parra. Abogado. Tema: (pendiente).
Juan David Franco. Comunicador Social. Tema: Empleo tercera edad.
Jenny Cortez. Politóloga. Tema: (pendiente).
Verónica Téllez. Estudiante Comunicación Social. Tema: San Victorino.
Carolina Mila. Tema: (pendiente).
Néstor Martínez. Sicólogo. Tema: Tauromaquia (amor ciego- otro posible tema).
Adriana Gordo. Comerciante. Tema: mujeres 40 a 50 años.
Katherine Moreno. Comunicadora Social. Tema: Turismo en Bogotá.
Pacho Restrepo. Escritor. Tema: el hambre.
Jaime Murillo. Abogado. Tema: Colombia es pasión, informe sobre gringos.
Alejandro Monroy. Periodista El Espacio. Tema: (pendiente).
Carlos Augusto Rojas. Ingeniero mecánico. Tema: Saxofonista Cañete.
Laura Merchán. Estudiante Filosofía. Tema: Campesinos y ciudad.
Eduardo Esguerra. Publicista. Tema: publicidad a través del tiempo.
Carlos Eduardo Rojas. Comunicador Social. Tema: Historias urbanas y crónicas de Une.
Por: Carlos Eduardo Rojas Arciniegas.